Diberdayakan oleh Blogger.

Popular Posts Today

Ángel Guerra Cabrera: Un genocidio por el que Obama debe responder

Written By Unknown on Jumat, 25 Oktober 2013 | 14.11

E

l año pasado se alcanzó una marca histórica de votos contra la guerra económica más larga de la historia. Sufragaron contra el bloqueo a Cuba 188 de los 192 miembros de la ONU. Este año será por el estilo.

¿Cómo explicar que la condena sea ya una decisión virtualmente unánime de los estados miembros de Naciones Unidas que deja aislado al bloqueador?

Es sencillo. No existe un embargo bilateral, como cínicamente afirma Washington. Es un bloqueo de carácter extraterritorial con el cual daña severamente las relaciones económicas internacionales de Cuba mediante amenazas y multas millonarias a terceros. Incurre por ello en una violación de la soberanía de los estados miembros de la ONU y de su derecho a comerciar libremente. Un gravísimo atentado al derecho internacional y a la Carta de Naciones Unidas que afecta vitales intereses de sus aliados más cercanos y hasta de empresarios estadunidenses ahogados por la crisis.

Pero lo es igualmente por otra razón desde el punto de vista legal y ético. El bloqueo viola el derecho internacional por tratarse de una medida típicamente genocida según la definición de la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio que se refiere a actos perpetrados con la intención de destruir, total o parcialmente, un grupo nacional étnico, racial o religioso, como tal.

El bloqueo forma parte de una política de terror de Estado que lanzó contra la isla una invasión en 1961 con el apoyo del Pentágono y la CIA y a lo largo de décadas 681 acciones terroristas, que han costado la vida a 3 mil 47 personas y discapacidad a más de 2 mil. Pero ya en 1962 Washington preparaba una invasión directa de sus fuerzas armadas a Cuba, frustrada por la crisis de los misiles.

Eso sería suficiente para calificar de genocida su política hacia Cuba, pero el carácter genocida del bloqueo se expresa en otros hechos criminales repetidos durante más de medio siglo como la muerte cotidiana de cubanos de todas las edades por falta de fármacos o dispositivos oncológicos, cardiológicos y, en general, de alta tecnología –como ciertos tipos de stent utilizados en cardiología pediátrica–, que Estados Unidos se niega a vender a la isla pese a saberse el único fabricante. Pero el bloqueo es mucho más abarcador que estos ejemplos escandalosamente trágicos y se extiende a los severos daños que cotidianamente ha infligido a millones de personas en la vida diaria durante más de medio siglo. El bloqueo exigió un grado de imaginación y un esfuerzo sobrehumano para sustituir de un día para otro con pura inventiva las refacciones e insumos estadunidenses del equipamiento agrícola, industrial y de servicios y posteriormente una mudanza en tiempo récord a otras tecnologías, una experiencia con un costo económico y humano muy alto para cualquier país, no se diga uno pobre y subdesarrollado, al que únicamente se ha sometido a Cuba.

Puede afirmarse rotundamente que las medidas yanquis de guerra económica comienzan desde enero de 1959, cuando Washington recibe como héroes a los personeros de la dictadura batistiana que cargaron con el tesoro nacional de la isla, valorado en más de 400 millones de dólares de entonces. Con ese monumental robo al pueblo de Cuba comenzó a forjarse el gran poder económico de la contrarrevolución emigrada a Miami y ese mismo año Estados Unidos privó a Cuba de la cuota azucarera.

Tan temprano como el 6 de abril de 1960 un memorando del Departamento de Estado yanqui expresaba con impar elocuencia el objetivo genocida del bloqueo: "el único medio previsible para enajenar el apoyo interno es a través del desencanto y el desaliento (…) debe utilizarse prontamente cualquier medio concebible para debilitar la vida económica de Cuba (…) a fin de causar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno".

A los buques extranjeros que tocan puertos cubanos se les prohíbe ingresar a Estados Unidos durante 180 días; los productos de cualquier país que contengan más de 10 por ciento de componentes cubanos no pueden ser vendidos al mercado estadunidense; los fabricantes de productos que contengan más de 10 por ciento de componentes estadunidenses tienen prohibido venderlos a Cuba

Hasta los programas de salud infantil de la ONU en la isla se ven afectados pues Washington no permite que con sus fondos se adquieran críticos medicamentos y tecnología de fabricación estadunidense.

Obama tiene facultades para desarmar buena parte del bloqueo pero nada ha hecho ni hará al parecer.

Twitter: @aguerraguerra


14.11 | 0 komentar | Read More

Carlos Fernández-Vega: México SA

C

on la novedad, según el director general de Pemex, de que la inversión en refinerías es cuestionable hoy en día, y lo es, dijo Emilio Lozoya Austin, porque hay capacidad instalada en exceso a nivel mundial, de tal suerte que la paraestatal evalúa todas las opciones sobre la mesa desde el punto de vista de la rentabilidad. En pocas palabras, de acuerdo con el funcionario, México mantendrá la costosísima (en términos económicos y de seguridad energética) cuan creciente importación masiva de petrolíferos, simple y llanamente porque la refinación no es negocio, no es rentable.

Aunque no es la primera vez que escuchan un posicionamiento como el descrito, las trasnacionales petroleras que zopilotean a Petróleos Mexicanos –entre cuyos suculentos negocios destaca el de la refinación– quedaron felices con el pronunciamiento de Lozoya Austin, y se frotan las manos pues el mensaje es claro y ratifica la práctica gubernamental: la fábrica mexicana de petrodólares seguirá al servicio de las empresas foráneas dedicadas, entre otras cosas, al cuestionable negocio que no es rentable (director de Pemex dixit), el cual –sólo en la docena trágica blanquiazul y en el primer semestre de Peña Nieto– les significó ingresos por más de 173 mil millones de dólares por la venta de productos refinados al país.

Para ser un asunto que no es rentable, 173 mil millones de dólares en 12 años y medio es un mundo de dinero (y una brutal sangría al erario), de tal suerte que lo primero que hay que preguntar es ¿para quién no es negocio?, porque es obvio que las trasnacionales dedicadas a la refinación petrolera dirán todo lo contrario. El monto citado es el que México pagó entre enero de 2001 y la primera mitad de 2013, pero habrá que sumar las erogaciones realizadas en los otros 18 años del circuito neoliberal (más tres del último presidente de la Revolución, JLP), pues la refinería más joven del Estado mexicano data de 1979.

Lo dicho por Lozoya Austin no es novedad. De hecho, el discurso de que la refinación no es negocio ni rentable viene desde el arranque mismo del gobierno de Miguel de la Madrid (inicio de la intentona privatizadora del oro negro nacional), pero el antecedente inmediato –si la memoria no falla– es el aportado por otra joya de la tecnocracia autóctona, que en tiempos de Felipe Calderón despachó en la oficina principal de Petróleos Mexicanos, es decir, Juan José Suárez Coppel, quien cerca ya del cierre sexenal aseguró que sería un grave error construir refinerías en el país, pues no es financieramente un buen negocio.

Pues bien, un recuento de los daños permite calibrar para quién no es negocio ni es rentable la refinación de petrolíferos y su venta a terceros. En los gobiernos panistas de Fox y Calderón, más los primeros seis meses de Enrique Peña Nieto (todas las cifras son de Pemex), de las arcas nacionales (léase de los bolsillos de los mexicanos) salieron 173 mil 154 millones de dólares (alrededor de 15 por ciento del producto interno bruto a precios actuales) para la importación de petrolíferos.

Como se ha comentado en este espacio, con dicho monto y en igual periodo, fácilmente se habrían construido no menos de tres grandes refinerías del Estado de gran capacidad, erradicando así la importación de carburantes y la tremenda dependencia externa. Y sobraría una enorme cantidad de recursos para atender otros pendientes. Pero no fue así: el gobierno optó por engordar las alforjas de las trasnacionales, para quienes obviamente sí es negocio, y de altísima rentabilidad. No así para el Estado mexicano.

Con Vicente Fox en Los Pinos, México importó gasolinas, diesel, combustóleo y demás petrolíferos por 3 mil 656 millones de dólares; seis años después, la cifra se elevó a 10 mil 29 millones de billetes verdes. Por este concepto en el sexenio se erogaron 30 mil 254 millones de dólares, un crecimiento sexenal de 175 por ciento.

Con Felipe Calderón en el mismo sitio, se importaron petrolíferos por 15 mil 797 millones de dólares en 2007; seis años después, el monto ascendió a 29 mil 556.5 millones, es decir, un incremento de 87 por ciento en el periodo. El 18 de marzo de 2008 este personaje anunció la construcción de una refinería (la Bicentenario, en Tula, Hidalgo), misma que nunca trascendió el discurso. Cinco años después de tal refinería no se ha colocado ni un tornillo, y ahora se anuncia (Pedro Joaquín Codwell) que su construcción estará supeditada a la aprobación de la reforma energética.

Con Enrique Peña Nieto la situación no se ha modificado: en su primer semestre como inquilino de Los Pinos, México importó petrolíferos por 12 mil 603 millones de dólares. De mantenerse ese ritmo, cerrará el año con más de 25 mil millones destinados a tal fin.

Así, en 12 años y medio más de 173 mil millones de dólares salieron del erario para pagar la importación de petrolíferos, y en ese periodo no se construyó una sola refinería del Estado para atemperar importaciones y dependencias, pero ahora funcionarios de la Secretaría de Energía promueven que cualquier empresario, mexicano o extranjero, podrá construir y operar refinerías en México si es aprobada la reforma energética propuesta por el presidente Peña Nieto, es decir, abren las puertas de par en par e invitan al capital privado a participar en algo que desde hace 30 años los funcionarios rechazan por no ser negocio, ni garantizar rentabilidad.

Y es precisamente que por la misma ruta y con idéntico discurso en las últimas tres décadas terminaron privatizados, y en no pocos casos extranjerizados, bancos, aerolíneas, ferrocarriles, satélites, telecomunicaciones, puertos y aeropuertos, ingenios azucareros, fertilizantes, empresas mineras, cementeras, textileras, hoteleras, refresqueras, papeleras, siderúrgicas, químicas y petroquímicas, armadoras, electricidad, gas, tendido de fibra óptica, y lo que se quede en el tintero, es decir, todo aquello que no es negocio, y mucho menos rentable.

Las rebanadas del pastel

Si de saqueo se trata, allí están los consejeros salientes del Instituto Federal Electoral, quienes se sirvieron con la cuchara grande: se van con un estímulo de 4.6 millones de pesos por cabeza (y no es bono de marcha, explicó Leonardo Valdés Zurita, uno de los que pasa a retiro), sin considerar los incuantificables daños que dejan a la nación por su lamentable paso por la institución otrora ciudadana.

Twitter: @cafevega

D.R.: cfvmexico_sa@hotmail.com


14.11 | 0 komentar | Read More

Editorial: Derechos humanos en México: impunidad persistente

A

yer, durante la comparecencia del Estado mexicano ante el Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas, efectuada en Ginebra, Suiza, los integrantes de ese organismo formularon numerosas recomendaciones y señalamientos críticos hacia nuestro país en asuntos relacionados con la falta de protección de defensores de derechos humanos y periodistas, la persistencia en las leyes de la figura del arraigo y del fuero militar para el caso de violación de derechos humanos cometidos por miembros de las fuerzas armadas contra civiles, así como la circunstancia de injusticia generalizada que padecen las mujeres y los grupos sociales vulnerables en el territorio. En total, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU formuló 180 recomendaciones para México, casi el doble de las enunciadas durante la anterior revisión de nuestro país, hace cuatro años.

Ciertamente, los señalamientos formulados sobre la continuidad de los atropellos diversos y falta de observancia a los derechos humanos, aunque preocupantes, no constituyen novedad alguna: antes que la ONU, diversos organismos humanitarios nacionales e internacionales, como Amnistía Internacional, han documentado la continuidad de casos de tortura, ejecución extrajudicial, desaparición forzada, detención arbitraria y cateos ilegales, entre otros atropellos a las garantías individuales, que persisten a pesar de la alternancia de siglas y colores en la Presidencia de la República.

Pero tan preocupante como el severo señalamiento de la ONU es la reacción de los representantes del Estado mexicano durante su comparecencia de ayer en Ginebra, quienes se limitaron a enunciar una serie de acciones legislativas presentadas como avances en materia de derechos humanos, y señalaron, en voz del canciller, José Antonio Meade, que en México la defensa y protección de los derechos humanos es tarea indeclinable, en una clara muestra de minimización e incluso negación de la realidad: la verdad es que el Estado mexicano no ha asumido esa defensa como tarea indeclinable.

Sería injusto achacar a la actual administración federal la responsabilidad total por la situación en materia de derechos y garantías fundamentales, habida cuenta del vínculo causal entre dicha circunstancia y la desastrosa línea de acción de la pasada administración en el combate a la delincuencia organizada, línea que, lejos de restablecer la legalidad y el estado de derecho, multiplicó la violencia en el territorio y creó un entorno propicio para la violación masiva de las garantías individuales.

Sin embargo, cuando el gobierno encabezado por Enrique Peña Nieto está por concluir su decimoprimer mes, posturas como la exhibida por Meade en Ginebra resultan particularmente desesperanzadoras, no sólo porque dejan traslucir falta de voluntad para resolver la problemática presente en materia de derechos humanos y colocan al actual gobierno como corresponsable de esa situación, sino también porque sugieren que se mantiene vigente la cadena de impunidades de Estado que recorre la historia reciente del país: desde la masacre de Tlatelolco, la guerra sucia de Luis Echeverría y José López Portillo, la proliferación de homicidios políticos durante el salinato y la política contrainsurgente de Ernesto Zedillo, hasta los excesos represivos del sexenio de Vicente Fox –Lázaro Cárdenas, Atenco y Oaxaca– y los abundantes atropellos a la población en el contexto de la guerra contra la delincuencia emprendida por Calderón.

En el momento presente, la continuidad de ese, que es uno de los principales indicadores de la descomposición institucional, legal y política del país, pone en entredicho las promesas con que arrancó la actual administración respecto de un viraje para recuperar el pleno estado de derecho y la gobernabilidad. Dicho viraje debe tener un punto de partida obligado y concreto: el pleno esclarecimiento de las violaciones a las garantías individuales perpetradas tanto en el sexenio anterior como en lo que va de la actual, y la identificación, localización y consignación de los responsables.


14.11 | 0 komentar | Read More

Soledad Loaeza: “Los de siempre”

L

os empresarios se quejan de la iniciativa de reforma hacendaria del presidente Peña, y en tono sufrido se lamentan de que daña a los de siempre, como si detrás de la propuesta hubiera una larga historia de sacrificio de los ricos mexicanos en beneficio de la sociedad. Efectivamente, de nuevo los empresarios son los de siempre, pero no los que siempre pagan, sino los que siempre bloquean cualquier intento del gobierno de cobrarles impuestos. Hay que recordarles que según el artículo 31 constitucional, fracción IV, es obligación de los ciudadanos contribuir al gasto público de la Federación, del estado y del municipio.

Desde hace más de medio siglo, para ser precisos, desde el gobierno de Ruiz Cortines, un presidente con toda justicia olvidado, los empresarios han logrado que el gobierno renuncie a cualquier plan de incremento de impuestos que pueda afectarles. Así, hoy somos el país de América Latina, después de Haití, que tiene la menor recaudación tributaria. Los ingresos tributarios no petroleros se han mantenido en menos de 10 por ciento del PIB desde que hay estadísticas comparables, y en largos periodos han fluctuado en torno a 8 por ciento. En Chile la proporción es 19 por ciento, en el Reino Unido, la patria del thatcherismo, 27 por ciento.

La desigualdad en México se ha agravado, entre otras razones, porque aquí, como en el resto del mundo, la concentración de la riqueza ha sido uno de los efectos de las políticas liberales de los últimos 30 años. Pero los de siempre no lo ven así, y se pasean por la ciudad en Jaguar, y en las páginas de revistas a todo color, donde nos muestran lo bien que montan a caballo o cómo se divierten en Las Vegas. Les es ajeno el pudor que debería inspirarles el contraste entre su situación personal y la pobreza que aqueja a la mayoría de los mexicanos. Habría que aplicarles el impuesto a la presunta riqueza, que pagaban los milaneses que a finales del siglo XIX ostentaban lujos y opulencia: si salían a la calle con una capa de cachemira de Mongolia, si las señoras se enjoyaban, si viajaban en carruajes de cuatro o seis caballos, si sus casas tenían más de 20 balcones y los atendía una numerosa servidumbre, el gobierno calculaba cuánto dinero necesitaban para darse tan buena vida, y, a partir de esa cifra, fijaba la tasa de imposición de esa familia. De hacer lo mismo, el gobierno mexicano, llenaría rápido las arcas públicas.

No es ésta la primera vez que los empresarios se oponen a una reforma que aumenta sus contribuciones al gasto público. En 1960, durante el gobierno del presidente López Mateos, se invitó a lord Kaldor, experto de la Universidad de Cambridge, a que diseñara una reforma tributaria. Lo hizo, pero el documento se quedó guardado en un cajón porque los empresarios amenazaron con sacar su dinero del país y acusaron al gobierno de comunizante. Tal denuncia era peligrosa en el contexto de la guerra fría y de la revolución cubana. Carlos Salinas logró poner en pie una reforma tributaria, una de cuyas medidas más importantes fue un impuesto a los activos de las empresas. Sin embargo, no pudo suprimir los regímenes especiales ni ampliar la base gravable, de suerte que al término de su sexenio los ingresos tributarios, incluidos los petroleros, representaban menos de 8 por ciento del PIB.

La ofensiva de los empresarios cuenta hoy con el apoyo de líderes de opinión afines al ala radical del Partido Republicano de Estados Unidos; también han movilizado el respaldo del Partido Acción Nacional, que ha olvidado sus orígenes católicos para entregarse de lleno a Santa Maggie Thatcher; Gustavo Madero, con una devoción digna de un mártir del cristianismo, ha jurado acabar con toda la reforma. No se sabe muy bien si de verdad lo cree o si se trata de ganarle la pista al libertario Ernesto Cordero. Nunca como ahora ha merecido el PAN la etiqueta de partido de derecha.

La ofensiva contra la iniciativa presidencial también cuenta, extrañamente, con corrientes de izquierda que, al oponerse a las reformas, se colocan en las antípodas de la tradición política a la que pretenden pertenecer. Los cabilderos de las refresqueras intentan convencer a los senadores de que la obesidad en México no es un problema de salud pública, sino de gustos personales. Se manejan los argumentos de siempre: el aumento de impuestos va a provocar la caída de la inversión privada, ¿para qué necesita tanto dinero el gobierno?, nadie sabe qué hace con lo que recauda; con ese dinero los funcionarios se compran coches y celulares; el gasto público mata la iniciativa individual, y otros lugares comunes. Algunos añaden un argumento hilarante: Enrique Peña se va a volver Hugo Chávez.

Mucho nos quejamos de la pobre calidad de la educación y de los servicios de salud pública, de la falta de infraestructura, del abandono en que viven las comunidades indígenas y de tantas carencias que nos mantienen en el atraso. Pero que nadie se sorprenda. El gasto público en México es muy inferior al promedio de América Latina y de los países de la OCDE. El gobierno no necesita aumentar la recaudación si piensa que esos problemas los resolverá el mercado y si planea mantener la restricción del gasto público que está detrás del crecimiento mediocre de los últimos 30 años. Pero si asume la responsabilidad social que le es esencial, tiene que defender su propuesta, aunque a los de siempre no les guste.


14.11 | 0 komentar | Read More

Olga Harmony: Memorias de dos caracoles

E

l Centro Cultural Carretera 45 dirigido por Antonio Zúñiga con varios apoyos institucionales, va ampliando cada vez más sus propuestas con invitaciones a diferentes teatristas ya con mucha trayectoria –el último fue Richard Viqueira, si no me equivoco–, para que presenten sus obras en su escenario. Esta vez fue Conchi León la convocada, pero se empieza con la escenificación a dos manos de un texto para niños escrito también a dos manos por la dramaturga yucateca y por Antonio Zúñiga; ambos lo actúan también. De Conchi León, quien se dio a conocer con su celebrada nacional e internacionalmente Mestiza power, que aquí se repone, vimos no hace mucho su entrañable Todavía… siempre dirigida por Valdés Kuri y actuada por Tara Parra y en el teatro Wilberto Cantón de su natal Mérida se acaba de estrenar su obra acerca de la diversidad sexual El lado oscuro de la fuerza. Con un diplomado en teatro para niños, no es casual que escriba una obra para ellos y en cuanto a Zúñiga hay que recordar su gran éxito de teatro para infantes Pancho Villa y los chicos de la banda.

El escenario del Centro se presta para escenificaciones muy diversas. Esta vez, con Memorias de dos caracoles, producida por David Castillo, se presenta como escenario frontal a la italiana con un andamiaje escalonado para los espectadores, con diseño escenográfico e iluminación de Jesús Hernández que consiste en una mesa en la que al empezar hay dos gorros navideños y dos sillas. Actriz y actor, en principio como un par de niños, cantan en una especie de inglés, casi como en jerigonza una canción a tono con la época. Poco a poco se transforman y el juego de roles es lo que priva en la escenificación, con apoyo en el vestuario de Adriana Ruiz.

Zúñiga actúa como un niño norteño y también, con echarse un rebozo a la cabeza, es la madre. Conchi es la niña yucateca que muy poco se acostumbra a vivir en Ciudad Juárez, donde se supone que transcurre la acción, y también se convierte por momentos en la madre. Los diálogos y las actuaciones permiten que este transformismo, a veces vertiginoso, sea comprensible para todos. La madre del niño es todo menos cariñosa y le suelta una demoledora frase: Cargar todo el tiempo con este fracasado. A la niña el pueblo le parece feo, y tiene razón, porque comparada Ciudad Juárez con Mérida no se le encuentra la menor gracia y el título hace referencia a que cada uno de los niños carga con su concha a donde vaya: Donde está tu corazón está tu casa.

A la niña su mamá no la deja salir pero se las arregla para ir a visitar a una de esas brujas, también incorporada por Antonio Zúñiga, que ven el porvenir a base de huevos cascados. Cuando los niños están solos se van haciendo amigos, aunque la niña insiste en que sean novios, con preguntas de si le gustan las niñas, para gran azoro de su compañerito que accede a que se den un beso, uno de los momentos más cómicos de la escenificación. Otro es la apuesta de comerse un moco, lo que a los adultos repugna pero hace el regocijo de la chiquillería. Piensan en lo que serán de grandes y el niño dice que va a ser mariposa, mimando con sus manos el vuelo de alguna.

Los niños hablan de lo que más les gusta, pero a la hora de hablar del padre, la niña alega que tiene un papá temporal, porque a veces se desaparece y vuelve a regresar, es más ya está por llegar y pronto ella también tendrá que irse a Mérida y el niño rehúye la conversación. Esto es un acierto dramatúrgico porque nos está diciendo de una historia de abandono con un solo gesto. Es de apuntarse la delicadeza y el respeto que ambos teatristas tienen por su público infantil al que no minimizan por considerarlos incapaces de entender, aun con obras tan cortas como ésta que quizás sirva para presentar a Conchi en un escenario diferente a los que conoce, con un público de la Colonia Obrera –al que está destinado primordialmente el esfuerzo de Antonio Zúñiga– que responde con gran interés a lo que se le presenta.


14.11 | 0 komentar | Read More

Enrique Galván Ochoa: Dinero

Written By Unknown on Kamis, 24 Oktober 2013 | 14.11

L

a Cadena Productiva Azúcar-Refrescos no modifica un ápice su rechazo al impuesto de un peso a esas bebidas, argumentando que, de aplicarse, se perderán en el corto plazo entre 10 y 20 mil empleos, puesto que las empresas deberán recortar sus gastos. Eso sucedería tal vez si fueran a desplomarse las ventas. Sin embargo, es tal el grado de adicción de los consumidores que probablemente prescindirán de otras cosas antes que privarse de sus cocacolas. La furibunda reacción de este poder fáctico tiene que ver más con lo que suceda fuera de México: sufriría grave daño si se desata una reacción en cadena de otros países que siguieran el ejemplo mexicano e impusieran gravámenes. En caso de que el Senado apruebe esta semana el impuesto, la industria prevé ampararse. Aunque todo puede suceder en la subasta de votos del Congreso.

Suavecitos

Una manera sui generis de protestar es con una exposición fotográfica. Imágenes colgadas en la pared en vez de gente protestando en las calles de la capital. El grupo panista en el Senado inauguró la exposición IVA en la frontera, con el propósito de llamar la atención hacia los impactos negativos que tendría subirlo a 16 por ciento como en el resto de la República. Tienen uno blando de 11 por ciento. La senadora Maki Esther Ortiz Domínguez dice que es necesario entender el concepto de frontera de los estados del norte, los cuales tienen como competidor a la potencia más importante del mundo. Los panistas habían advertido que organizarían cacerolazos, pero sólo salieron a volantear un fin de semana. Si revisan la historia de Baja California hallarán en los años 50 y 60 luchas más resueltas para defender lo que fue la zona libre. Ahora no se quieren ni despeinar. Por ahí pregunten quién fue Salvador Rosas Magallón.

Petrobras va con tres trasnacionales

Para los partidarios de la privatización de Pemex fue un regalo que Dilma Rousseff, la presidenta de un gobierno socialista como el de Brasil, hubiera admitido la participación de tres empresas –la holandesa Shell, la francesa Total y la china Cnooc– en la puja por el campo petrolero Libra. Finalmente la ganaron y llevan como socio a la paraestatal Petrobras. Es un yacimiento enorme, se espera que produzca un millón de barriles diarios de crudo. Shell y Total tienen una participación de 20 por ciento y Cnooc de 10. El resto queda bajo control de Petrobras. Se sienten muy entusiasmados los privatizadores mexicanos –desde David Penchyna hasta Pedro Joaquín Coldwell– porque tienen un caso que puede servir para decir: ya ven, ese es el camino. Sin embargo, hay diferencias. 1) Petrobras se queda a cargo del desarrollo; 2) es un contrato de producción compartida, no de utilidades compartidas, y 3) no tienen un líder sindical del corte de Romero Deschamps. El consorcio entregará 41.65 por ciento del petróleo al gobierno para que lo venda por su cuenta. Y, sobre todo, no hay planes ni presentes ni futuros de privatizar Petrobras. Aun así, están ocurriendo protestas callejeras contra Dilma.

e@Vox Populi

Asunto: espiando al presidente

Si en el espionaje realizado a FCH lo que sorprendió fue el glu-glu-glu que se escuchaba, en el que se hizo a otro político mexicano la cosa no fue menor. Quienes tuvieron el reporte en sus manos quedaron atónitos. Pero la experiencia y profesionalismo de los que lo ejecutaron no dejaba lugar a dudas. El cerebro del personaje espiado carecía de materia gris, sólo estaba inundado de gel.

Miguel Ramírez/ Torreón, Coah.

R: No era gel, es que se le habían derretido los pocos sesos que tenía. Se le pasó la mano a la señora Marta con el Prozac y el toloache. ¿O a quién te refieres? (Ah, verdad).

Asunto: Incauto, Va el Asalto (IVA)

Enrique, aún sigo sin comprender por qué pagamos IVA. Si por los ingresos que obtuvimos ya nos descontaron el impuesto sobre la renta (ISR), entonces ya no se justifica otro impuesto que merme más el mismo salario. Es al fin de cuentas un cobro doble sobre nuestras percepciones. Así que propongo cambiarle el nombre al acrónimo del IVA: Incauto, Va el Asalto. Saludos desde Aguascalientes.

Edith Elvira Olivares S.

R: Tienes razón. Además, es difícil entender por qué pagamos cualquier impuesto, si los mafiosos ya tienen su propio sistema de tributación. No sólo obligan a pagar derecho de piso a grandes compañías, como a las que les han incendiado bodegas en Michoacán, también a taxistas, panaderías, loncherías, tortillerías. Los rescates que se pagan en los secuestros exprés deberían ser deducibles de impuestos, ¿o no?

Twitter

Con la noticia de que suben impuestos a comida chatarra pero quieren eliminar el impuesto al tabaco. ¡Es una total incongruencia!

@MujerdeMalaFama

No estoy llorando, sólo se me metió un no me alcanza la quincena en los ojos… y apenas estamos a la mitad.

@jesus_torres_g

Se aprueba el IVA a productos chatarra. ¡Qué bien! Así @eazcarraga pagará impuestos por tanto producto chatarra que produce #Televisa.

Antonio Torres @Paquirritm

Twitter: @galvanochoa

Facebook: @galvanochoa

www.elforomexico.com

galvanochoa@gmail.com • Foro: http://dinero.tv/


14.11 | 0 komentar | Read More

Carlos Fernández-Vega: México SA

L

ento, pero seguro, el gobierno peñanietista finalmente decidió convocar al avezado Filiberto García (El Complot Mongol, de Rafael Bernal) para que encabece la investigación en torno al descarado y nada novedoso espionaje que el gobierno de Estados Unidos, por medio de sus infinitas agencias de inteligencia, realiza en territorio mexicano. El éxito de la misión está garantizado, pues también participarán el Cisen y la policía cibernética, organismos que, dicho sea de paso, son los encargados de neutralizar y combatir el espionaje contra el país y –más allá de las que ella misma realiza– evitar intromisiones en la red y las telecomunicaciones gubernamentales, entre otras gracias.

Bajo perfil, caravanas y eterna sonrisa fueron, hasta ayer, las respuestas del gobierno de Enrique Peña Nieto a las revelaciones sobre el espionaje gringo a dirigentes políticos, candidatos a Los Pinos (incluido el que hoy despacha en la casa presidencial), integrantes del gabinetazo y demás próceres de la patria (sin olvidar asuntos estratégicos como los hidrocarburos), pero tras revelarse que hasta el inefable Felipe Calderón fue espiado (algo por demás innecesario y ocioso), el secretario de Gobernación, Miguel Angel Osorio Chong, desenvainó la espada y anunció que se indagará la probable participación de funcionarios mexicanos en el espionaje e intervención de las comunicaciones por parte de Estados Unidos.

Para que no quedara duda de lo estricta que será la autoridad, Osorio Chong detalló que a la Secretaría de Gobernación, el Presidente de la República ha ordenado realizar una investigación que deberá determinar si existen evidencias o no (sobre el espionaje), así como la probabilidad de que hubiera participación de ciudadanos o funcionarios públicos de entonces que intencionalmente o bien por omisión, negligencia o cualquier otro motivo hayan desplegado conductas que hubieran constituido alguna posible violación a la privacidad de las comunicaciones del entonces gobierno federal y el ex presidente de la República (Felipe Calderón), de los entonces funcionarios o del candidato Enrique Peña Nieto y su equipo de colaboradores (La Jornada, Fabiola Martínez).

Ya el gobierno gringo había advertido que sólo responderá a través de medios diplomáticos a nuestros socios y aliados, y no vamos a comentar públicamente sobre cada aspecto de una supuesta actividad de inteligencia, mientras la Secretaría de Relaciones Exteriores consideró el acontecimiento como inaceptable y contrario al derecho. Y todo el mundo tranquilo, pero reapareció Felipe Calderón, quien se dijo ofendidísimo por la intromisión y aseguró que más que tema personal es un agravio a las instituciones del país (y lo dice alguien que las agravió permanentemente).

Así, pues, Filiberto García tiene tarea por delante y deberá iniciar la investigación no por la intromisión gringa en sí, sino por los propios mandos mexicanos, que tal fue la instrucción del inquilino de Bucareli. Pero finalmente qué bueno que cuando menos lo anuncien en el discurso, por mucho que de tiempo atrás La Jornada documentó cabalmente de qué tamaño ha sido y es la intromisión (legal e ilegal) del gobierno de Estados Unidos y la de sus agencias de espionaje en las distintas esferas del denominado poder mexicano.

Debió actuar de inmediato, pero sólo tras lo publicado por Der Spiegel, con el primer colaborador del gobierno estadunidense (léase el Felipillo) como personaje central, Gobernación decidió convocar a don Filiberto para que, junto con el Cisen y la Policía Cibernética, resuelva el nuevo Complot Mongol, pero sólo si existen evidencias sobre el presunto (Osorio Chong dixit) espionaje gringo en México.

Pues bien, se desconoce cuál será el salario autorizado a Filiberto García (más gastos de representación), pero lo que sí se sabe es el presupuesto 2014 que el gobierno federal propone para el Cisen (dependerá de lo que decidan los diputados), el cual asciende a 7 mil 537 millones de pesos (algo así como 580 millones de dólares), de los que 25 por ciento se destinarán a servicios personales. El relativo a la Policía Federal Cibernética no ha sido detallado.

Lo anterior es relevante, porque si se compara ya no la capacidad de espionaje, investigación, infraestructura, personal, formación, alcance y conexos que tienen el Cisen y la cibernética, sino el poder financiero de estas instituciones mexicanas con las innumerables agencias gringas de inteligencia, entonces la distancia es abismal, por mucho que Filiberto encabece la investigación.

Sólo para dar una idea de qué se trata, de acuerdo con información de la Casa Blanca en 2014 el Programa Nacional de Inteligencia (NIP, por sus siglas en inglés, entre cuyos objetivos también aparece la defensa de nuestros intereses económicos) del gobierno estadunidense contará con un presupuesto de 48 mil 200 millones de dólares (más de dos veces el presupuesto educativo mexicano para el mismo año). Desde luego que esa carretada de dinero no se destinará exclusivamente a espiar a los próceres de la patria, pero por pequeña que sea la cantidad rebasará con creces lo que el gobierno mexicano destine a –supuestamente– combatir tales prácticas.

Con los dos elementos en la mano (los presupuestos del Cisen y del NIP) se conoce que la diferencia entre uno y otro es, modestamente, de 8 mil 300 por ciento, favorable, desde luego, a los espías foráneos. Con parte de ese dinero, el gobierno de Estados Unidos fortalecerá las capacidades de inteligencia mundial para interrumpir el terrorismo y comprender mejor las amenazas extremistas; controlará la proliferación de armas de destrucción masiva, mediante el fortalecimiento de la recolección y capacidad de análisis; mejorará las capacidades del ciberespacio para ayudar a proteger las redes federales (las gringas, desde luego), la infraestructura estratégica y la economía de Estados Unidos, así como mejorar la seguridad de las redes de inteligencia contra la intrusión y las amenazas de contrainteligencia y proporcionará advertencias estratégicas a los responsables políticos nacionales sobre cuestiones de interés geopolítico y económico, entre otras, para que tomen las decisiones adecuadas.

Las rebanadas del pastel

Desde luego que el gobierno estadunidense cuenta con muchísimas más agencias de inteligencia (civiles y militares), pero de cualquier suerte los mexicanos no tienen por qué preocuparse, pues con Filiberto García, el Cisen y la cibernética, México está protegido, y el nuevo Complot Mongol desarticulado.

Twitter: @cafe-vega

D.R.: cfvmexico_sa@hotmail.com


14.11 | 0 komentar | Read More

Editorial: IFE: dispendio, descrédito y cinismo

E

n víspera de que concluya su gestión como consejero presidente del Instituto Federal Electoral (IFE), Leonardo Valdés Zurita afirmó: estoy entregando un IFE en mejores condiciones que lo recibí. Se refirió a ese organismo como una institución consolidada y resaltó que se organizaron dos elecciones federales en las que no hubo complicación jurídica ni política alguna. A renglón seguido, el funcionario dijo desconocer el monto de su finiquito –el cual, de acuerdo con estimaciones extraoficiales, podría alcanzar 1.7 millones de pesos, a los que habría que sumar 1.5 millones para cada uno de los tres consejeros que también dejan el cargo–, pero sostuvo que ese pago se realizará en términos de la normatividad aprobada por la Junta General Ejecutiva y que se trata de una liquidación a la que por ley tiene derecho.

Semejantes pagos podrán ser, en efecto, legales, pero resultan injustificables si se toma en cuenta que los consejeros del IFE salientes recibieron grandes cantidades de dinero por concepto de remuneraciones durante su gestión, y son, además, inmorales en un entorno social caracterizado por la pobreza y la miseria, más el severo deterioro en los sistemas públicos de salud, educación y emergencias nacionales, como evidenció el reciente paso de huracanes. Es inevitable situar, en este contexto, los más de seis millones de pesos que presumiblemente recibirán los consejeros salientes del IFE con la suma recabada ayer por todos los trabajadores de ese instituto –alrededor de 860 mil pesos– para donar a los damnificados de los ciclones Ingrid y Manuel.

Las cantidades señaladas resultan doblemente inadmisibles si se cotejan con el desempeño reciente del IFE en su responsabilidad fundamental: organizar procesos electorales equitativos, transparentes y confiables. En efecto, durante los comicios presidenciales de 2012 los integrantes de ese organismo decidieron mirar hacia otro lado ante la puesta en marcha de maniobras tradicionales y sofisticadas de compra y coacción de votos –denunciadas por Andrés Manuel López Obrador desde marzo de ese año–; fueron omisos en sus actividades de monitoreo de los medios de comunicación, desde los cuales se apuntaló la candidatura de uno de los aspirantes a la Presidencia, y, pese al desaseo generalizado y las irregularidades el día de los comicios, los calificaron de limpios y ejemplares, en una clara extralimitación de sus facultades y obligaciones legales.

De tal forma, el IFE encabezado por Valdés Zurita refrendó el descrédito en que quedó la institución a raíz de la gestión de Luis Carlos Ugalde, prolongó el déficit de legitimidad que aquejó a la Presidencia de la República durante el sexenio de Felipe Calderón y acentuó la crisis de representatividad que padece la institucionalidad en su conjunto.

Por lo demás, el oneroso proceso de recambio de los consejeros del IFE plantea un ejemplo del derroche y la frivolidad imperantes en los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial y en los órganos autónomos, cuyos integrantes perciben salarios y otras percepciones insultantes para la mayoría depauperada de la población, emplean el dinero público para dotarse de condiciones de trabajo faraónicas y ostentan sin pudor todos esos beneficios a través de ejercicios de transparencia administrativa.

Es necesario, ante tal circunstancia, dotar al país de un marco regulatorio que sirva para contener las excesivas percepciones de funcionarios, las cuales convierten el servicio público en un impulsor de las desigualdades del país, y restituya el sentido republicano que debiera prevalecer en la administración pública, sentido hoy eclipsado por el afán de enriquecimiento y de satisfacción de ambiciones personales a costa del erario.


14.11 | 0 komentar | Read More

Julio Hernández López: Astillero

Foto

PROTESTA EN CIUDAD JUÁREZ. Cientos de personas en Ciudad Juárez marcharon de la plaza de la Mexicanidad al puente Santa Fe para protestar por la homologación del IVA en las fronteras, iniciativa incluida en la reforma hacendaria del gobierno federalFoto Cuartoscuro

C

ansado de esperar a que Barack Obama se investigue y castigue a sí mismo por el espionaje detectado y denunciado en varios países, entre ellos México, Enrique Peña Nieto movió ayer dos piezas, una en Suiza y otra en el Distrito Federal.

Al secretario de relaciones económicas exteriores, José Antonio Meade, le hizo decir que Los Pinos no busca explicaciones, sino una investigación que ya habría sido prometida por el presidente de Estados Unidos. El canciller detalló que el paquete aspiracional mexicano incluye investigación oportuna, deslinde de responsabilidades y medidas correctivas expeditas. Tan ambiciosos planteamientos permitieron al ex secretario de Hacienda presumir que México es el único gobierno que ha exigido y al que le ha sido comprometida una investigación (por si a los presidentes de Brasil y Francia se les ocurriera pensar que sus formas de protesta han sido mejores o más productivas que las del mexicano que sigue en leal espera de que le cumplan lo ofrecido).

Para demostrar que esas palabras no habrían de quedar en condición volátil, Meade dio a conocer una medida que ha de considerarse muy enérgica, casi amenazante: volverá a citar al embajador de Estados Unidos (ya antes lo había hecho, cuando se conoció el primer caso de fisgoneo de alturas, referido específicamente al candidato Peña Nieto y su equipo), pero no de inmediato, sino al regreso de Ginebra del propio titular de la SRE (es decir, con gran amabilidad se está avisando al embajador Anthony Wayne que se le citará dentro de poco, para que la noticia no lo vaya a tomar de sorpresa, o para evitarle el mal trago de enterarse a través de los medios de que un mexicano lo emplazaba desde tierras europeas). En sustancia, el secretario Meade le exigirá, tronante, centelleante, que se nos mantenga informados de cómo van las indagaciones obamistas (if).

El secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, hubo de leer un comunicado con algunos puntos extraños. Dijo que Peña Nieto le había ordenado realizar una investigación que deberá determinar si existen evidencias o no sobre las versiones de espionaje. ¿Entrarán Bucareli y Los Pinos a las grandes ligas del espionaje internacional, en una Misión Imposible, para contrastar y verificar los dichos y actos de quienes en niveles estelares han participado de este magno enredo de difusión de archivos secretos de la máxima potencia mundial e incluso de forcejeos diplomáticos con Edward Snowden como actor principal? ¿O esa investigación para determinar si hay evidencias de altísimo espionaje es solamente una licencia de poesía burocrática para cumplir funciones de mera policía auxiliar distractora?

El ex gobernador de Hidalgo también husmeará la probabilidad de que hubiera participación de ciudadanos o funcionarios públicos de entonces, que intencionalmente o bien por omisión, negligencia o cualquier otro motivo, hayan desplegado conductas que hubiesen constituido algún tipo de violación a la privacidad de las comunicaciones del entonces gobierno federal, del ex presidente de la República, de los entonces funcionarios, así como del candidato Enrique Peña Nieto y su equipo de colaboradores.

¿Qué se busca o anuncia con esos párrafos confusos y complicados? ¿Traición a la patria por parte de ciudadanos o funcionarios públicos mexicanos que hubiesen ayudado a que los agentes y servicios gringos entraran a los sistemas de comunicación interna, presuntamente protegidos al máximo contra esas eventualidades? ¿Calificarían el propio Felipe Calderón Hinojosa, su secretario policiaco, Genaro García Luna, algunos o todos los secretarios de Gobernación que en el sexenio hubo (dos de ellos, muertos) y los jefes del Centro de Investigación y Seguridad Nacional? ¿Investigar y fincar responsabilidades a estadunidenses que hubiesen espiado o permitido espiar, entre ellos el jefe máximo del aparato gubernamental de EU? ¿O se buscará algún cibernético expiatorio al que se culpe de haber colaborado para fines intrusivos con los gringos sabidamente tan consentidos y con tantas puertas abiertas durante el periodo calderonista? Preguntas que responderán la policía cibernética y el Cisen, comisionados para realizar la tan cacareada e imprecisa investigación exhaustiva.

Y, sin embargo, el punto clave ya no está en el espionaje en sí. Lo enigmático y eventualmente peligroso para la administración de Peña Nieto sería que entre las decenas de miles de mensajes de texto (85 mil 500) cruzados entre teléfonos móviles de él mismo y nueve de sus colaboradores hubiera datos a publicar referentes a financiamiento irregular de campañas electorales, colaboración con grupos de delincuencia organizada o tratos o acuerdos oscuros con importantes grupos de poder fáctico. Esa posibilidad de difusión de material sucio ya no podrá ser controlada por ninguno de los gobiernos participantes, pues en todo caso forma parte del archivo que ha sido liberado por el citado Snowden y que según referencias recientes contiene información delicada respecto a hechos políticos de distintos países. En todo caso, a la administración peñista lo que le conviene en estas circunstancias es hacer ruido suficiente para tratar de contrarrestar un hipotético destape de datos que le sean lesivos.

Astillas

Un pajarito petrolero asegura a esta columna que el pasado domingo hubo un viaje familiar encabezado por un alto dirigente panista a instalaciones de Pemex. Según el reporte avícolamente encriptado, el helicóptero XA-HCB fue enviado a Villahermosa, Tabasco, para recoger al líder y a sus acompañantes, quienes llegaron al complejo Ku-Sierra, en la sonda de Campeche. Luego fueron a conocer una plataforma china, la Cosl Confidence, de donde regresaron a la capital tabasqueña a las 14:45. La visita fue supervisada por un enviado que viajó con anticipación, dijo ser funcionario de Petróleos Mexicanos y llegó también en helicóptero.

Y, mientras se analizan las cinco iniciativas de EPN en materia de derechos humanos, ¡hasta mañana!

Twitter: @julioastillero

Facebook: Julio Astillero

Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx


14.11 | 0 komentar | Read More

Vilma Fuentes: Leer en el Zócalo

H

ombre de rituales, antropólogo e historiador, Fernando Benítez ofrecía a la amada en turno un viaje de bodas tan inusitado como fabuloso, pues era a la vez un ascenso y un descenso en los tiempos. Este periplo se daba gracias a la palabra de narrador inimitable de Fernando y al lugar: la suite del último piso en el majestuoso hotel colonial situado frente a Palacio Nacional. Desde las ventanas, Benítez mostraba la vasta plaza del Zócalo reviviendo con sus palabras, capaces de hacer visibles tiempos lejanos, la historia del lugar desde sus épocas prehispánicas, la llegada de Cortés, la Independencia, la Revolución, el siglo XX. La bienaventurada elegida podía escoger compartir esa noche nupcial, Benítez acataría su decisión, con un emperador azteca, un conquistador, Hidalgo, Zapata, o Diego subido en un andamio para pintar los murales de Palacio Nacional. Si no viví la suerte de ser invitada por Fernando a ese viaje de bodas, escuché, en cambio, las confidencias coincidentes de algunas amigas cuando me relataban su literalmente histórica noche nupcial con Benítez.

En la Plaza Mayor, una de las más grandes del mundo (dos o tres se discuten este título), palpita el corazón del continente. Escuchar sus latidos nocturnos es oír las voces de los muertos. Efervescente de día, de noche respira el silencio callado de las sombras. Construida por los conquistadores sobre las ruinas del centro político-religioso de Tenochtitlán, tuvo el nombre de Plaza de las Ánimas, el Zócalo es un sitio histórico y literario. Lugar ineludible para un novelista de la ciudad, todos los caminos llevan a él, todas las calles de la ciudad emanan, de una u otra manera, de esa plaza. Polo magnético de la vida en la capital mexicana, el Zócalo es el centro, más que simbólico, del poder, rodeado al norte por la Catedral, al oriente por el Palacio Nacional, al sur por la sede del gobierno de la capital. En uno de sus ángulos, las ruinas del Templo Mayor azteca; en otro, la Suprema Corte de Justicia.

Hoy día, el Zócalo (su nombre proviene del bloque de mármol de dos metros y medio de alto que debía servir de zoclo a la columna de la Independencia) es lugar de las manifestaciones más diversas: mítines, desfiles, conmemoraciones, actos deportivos y culturales.

Ningún decorado más bello para acoger una feria del libro. A diferencia de los gigantescos e impersonales hangares donde tienen lugar actos similares, como la de Frankfurt o el Salón del Libro de París, la Feria Internacional del Libro en el Zócalo goza de una escenografía excepcional. El libro está ahí en su casa. Y más cuando hablan de la ciudad de México, ensayos, poemas, novelas…

La feria del Zócalo, cuyo acceso es gratuito a diferencia de otros encuentros similares en Europa, e incluso en México, posee aún una característica que ha ido haciéndose rara en estas manifestaciones gigantescas: el autor todavía existe. Se sigue hablando, fenómeno hoy extraño, del contenido de los libros, de literatura. Cuando se habla, por ejemplo de la Feria de Frankfurt o del Salón del libro de París, se habla de metros cuadrados, número de editores presentes, de volúmenes expuestos, de cifras de negocios. Agentes y grandes casas de edición son los protagonistas, los autores y los libros son simples objetos comerciales. Tal autor vale tanto, tal libro alcanza la cifra de millones de dólares o euros, sus derechos de publicación peleados en esta venta pública entre editores y agentes literarios.

Pospuesta unos días a causa del acopio de víveres para las víctimas de las inundaciones, ¿quién podría desolidarizarse de esta causa, y menos que nadie los escritores que se pretenden reflejo de la realidad?, la feria es una incitación a la lectura para todos.

Una emoción me sobrecoge cuando veo desde el avión la ciudad de México. Vengo a mi ciudad o mi ciudad (verso de Efraín Huerta) para participar en la feria con Calzada de los misterios, novela sobre una niña que crece junto con su ciudad.

vilmafuentes22@gamil.com


14.11 | 0 komentar | Read More
techieblogger.com Techie Blogger Techie Blogger